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CASA PUERTO RICO/EUGENIO MARÍA DE HOSTOS ES UNA REALIDAD

sábado, 5 de noviembre de 2022

Por Lcdo. Luis Noel González

Luego de largos meses de consultas, reuniones y gestiones diversas, se constituyó formalmente en una Asamblea Constitutiva la Junta de Directores de la CASA PUERTO RICO/ EUGENIO MARÍA DE HOSTOS.


La Asamblea constitutiva se llevó a cabo el viernes 21 de octubre de 2022, a las 5:30 de la tarde. Precisamente en la calle Hostos de la Zona Colonial, Santo Domingo, D.N., República Dominicana.

Un día histórico para la comunidad de puertorriqueños en la República Dominicana, según dijo la principal dirigente de esta gran iniciativa, la Dra. Leticia Ubiñas. Este día será recordado porque en la mañana se había celebrado la Asamblea Constitutiva de la cooperativa de puertorriqueños, Coop Boricuas RD.

Dos entidades que se complementan. Una es de naturaleza cultural y educativa y la otra de naturaleza financiera.

En la Asamblea Constitutiva de la Casa Puerto Rico/Eugenio María de Hostos se eligieron los siguientes puertorriqueños, Dra. Leticia Ubiñas como presidenta; Dra. Ana Delia Figueroa como vicepresidenta; Luis Armando Cordero como tesorero; Luis Noel González como secretario; Dra. Sandra Fábregas Troche y Abel Robles Cirino vocales y la dominicana Delci Peguero como vocal.

Viernes 21 de octubre de 2022

El nombre Casa Puerto Rico/Eugenio María de Hostos ha quedado registrado en la Oficina Nacional de Propiedad Industrial (ONAPI) y la solicitud de incorporación se encuentra pendiente de inscripción en la Procuraduría General de la República.

El Estatuto fue aprobado en la Asamblea Constitutiva para darle curso hacia la incorporación.

Así han quedado fundadas estas dos grandes entidades de los puertorriqueños en la República Dominicana. Una de naturaleza cultural y educativa y la otra de naturaleza financiera.


Una carta de Eugenio María de Hostos al General Gregorio Luperón

Por Luis Armando Cordero 

 Desde Santiago de Chile, el 11 de agosto de 1895 nuestro Eugenio María de Hostos le escribía una carta al General dominicano Gregorio Luperón donde le decía: 

“Para mí, que amo tanto a Santo Domingo como a mi propia Borinquen, y que probablemente la elegiré, como patria nativa de la mayor parte de mis hijos, para residencia final y sepultura, empezar por la libertad de Quisqueya es tan natural, que no hago, con pensarlo y desearlo, más que un acto de egoísmo paternal” 

E. M. Hostos.

Santiago de Chile, 11/6/1995

Ocho años después se hizo realidad esta profecía de Hostos quien falleció, a los 64 años, el 12 de agosto de 1903 estando en República Dominicana.



La mencionada carta completa de Hostos al General Gregorio Luperón cita de la siguiente manera: 

Señor general Gregorio Luperón,
Saint Thomas.

Querido general y amigo:

¿Por qué no toma usted en la dirección del movimiento de las Antillas que Cuba ha vuelto a iniciar, la parte que legítimamente le corresponde como uno de los libertadores americanos?

De usted, probablemente, dependería la constitución de un centro directivo que, de acuerdo con el Comité Revolucionario de Cuba y Puerto Rico en Nueva York o Cayo Hueso, reuniera, organizara y de ahí encaminara las fuerzas y recursos revolucionarios de Santo Domingo y Puerto Rico, y de la emigración cubana en Puerto Plata y en las islas y tierras circunvecinas.

Si no me engaño, ha sonado la hora de un movimiento general, y es necesario, o secundarlo, o producirlo, a fin: primero, de libertar a Santo Domingo e independizar a Cuba y Puerto Rico; segundo, de combatir la influencia anexionista; tercero, de propagar la idea de la Confederación de las Antillas.

Es indudable que el paso previo es la liberación de la República Dominicana, que, una vez libertada de su actual ignominia, y sujeta al régimen político, económico y administrativo que ya hubiera podido asegurar su desarrollo, prosperidad e influencia, si hubiera oído a quienes sabían lo que pensaban, sentían y decían, sería el centro natural y fecundo de reunión, concepción, acción y ejecución de los planes que los antillanos ganosos de asegurar el porvenir de las Antillas pudieran formar.

Para mí, que amo tanto a Santo Domingo como a mi propia Borinquen, y que probablemente la elegiré, como patria nativa de la mayor parte de mis hijos, para residencia final y sepultura, empezar por la libertad de Quisqueya es tan natural, que no hago, con pensarlo y desearlo, más que un acto de egoísmo paternal; pero, en el fondo de las cosas, es tan esencial la libertad de Quisqueya para la Independencia en Cuba y Puerto Rico, que si acaso la de Cuba sobreviene sin ella, lo que es la de Puerto Rico y la Confederación, no.

Pues bien: si se organiza sobre estas sólidas ideas un centro de acción que pueda decir a estos pueblos, por medio de delegados ad hoc, lo que ha de ser el resultado de la revolución de las Antillas, tal vez conseguiríamos de ellos, no sólo para Cuba, sino para ustedes y nosotros, los quisqueyanos y borincanos, la ayuda material y moral que, de otro modo, no prestarán.

Piense en esto, mi querido amigo, y cuente con los esfuerzos de su siempre amigo

E. M. Hostos


Fuentes:

1). Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

2). Foto de Google